viernes, 13 de febrero de 2015

Capítulo 3

-¡Ya vámonos que ya me duele el trasero! -gritaba Holly emputecida tocando la bocina de su kombi a las afueras del centro comercial. Ya era la quinta o sexta vez que la hacía sonar. Habían terminado sus turnos hace media hora atrás y no aguantaría ni un minuto más en ése lugar.

Kate, Mell y Elisa salieron disparadas del recinto hasta la camioneta. Conocían lo suficiente a Holly y sabían que era capaz de irse sin ellas, lo que no les convenía, porque el mall donde trabajaban quedaba a 10 km de su departamento y era peligroso caminar por ésos lados en la noche.

-¿No podías esperar un rato pequeño sin hacer tremendo escándalo? -preguntó Kate mientras se acomodaba en el asiento del copiloto y se colocaba el cinturón-. Tuve que administrar el dinero, Mell tuvo que limpiar las mesas y Elisa tenía que cerrar la librería.

Holly bufó y arrancó la kombi a toda velocidad. -No entiendo por qué deben hacerlo todo. ¿Y los estúpidos que trabajan con ustedes no lo pueden hacer? -preguntó molesta. Su temperamento se debía por su día habitual en H&M, pero las chicas no le preguntaron, pues ya lo sabían y estaban más que acostumbradas.

-En la librería lo hacemos por turnos. Además me gusta quedarme al final -Kate y Mell la miraron extrañadas-, así puedo echarle un ojo a los libros nuevos que van llegando. Adivinen que exquisitez literaria llegó esta semana.

-¿Cuál? -preguntó Mell mientras encendía un cigarrillo.

La naranja mecánica! -contestó emocionada. Kate hizo un gesto de desagrado. Había visto la película con las chicas hace unos meses atrás en la ''Noche clásica''. La noche clásica había sido inventada por Elisa hace un par de años atrás. Consistía en que cada viernes por la noche se reunían a ver películas estrenadas hace por lo menos diez años o más como El resplandor o Casablanca . Era una de las actividades que más disfrutaban hacer juntas. Pero volviendo a Kate, la película no le había gustado ni un poco. Definitivamente Kubrick no era uno de sus favoritos.

-Bueno yo, por lo menos quedé sola y tuve que limpiar todo con el sudor de mi frente -agregó Mell mientras le daba una calada a su cigarro y expulsándolo de forma serena. Era el noveno cigarro que había fumado en el día.

-¿Y Kevin? -Mell se encogió de hombros-. No sé, yo creo que ustedes dos terminarán en un noviazgo. Digo siempre canta contigo las canciones de Bon Jovi y Aerosmith -Mell se quitó rápidamente el cigarro de la boca para responderle a Elisa, porque definitivamente no se quedaría callada.

-Cállate tonta ridícula. Tú sabes que ni aunque me regalaran el terreno más grande del mundo para practicar mi amada jardinería saldría con él. Además ustedes saben que ni pienso en tener novio -se cruzó de brazos y se volvió a meter el cigarro en la boca. Las chicas soltaron una carcajada.

En eso, se escucha un ''beep'' proveniente del teléfono de Kate. Ésta revuelve todo su bolso para encontrarlo, porque por alguna razón que no lograba entender, estaba completamente desordenado.

-Si buscas tu celular, está en el bolsillo de más adentro -declaró Holly sin quitar la vista de la calle. Kate revisó aquel bolsillo y sí, estaba allí.

-¿Y cómo sabías que estaba allí? -preguntó desconcertada, pero después de pensarlo un poco la respuesta más lógica llegó a su cabeza-. ¡Mary Jane Bennett!, ¿Qué caracoles hacías en mi bolso? -preguntó lanzando fuego por los ojos.

Holly soltó una risita nerviosa. -Bueno, te lo diré -tomó un poco de aire y lo soltó. Mell y Elisa miraban expectantes, porque como revelamos antes, Holly siempre salía con cada cosa-... buscaba cigarros en tu bolso.

Las tres chicas se miraron con los ojos bien abiertos. Mell y Elisa soltaron una carcajada de aquellas. Holly también rió un poco, pero Kate se mantuvo seria. No le gustaban estos tipos de bromas hacía su persona.

-¿Cigarros en el bolso de Kate? -preguntó Elisa al borde de mojar sus pantalones y con la lágrima amenazando con salir.

-Oye ¿Y tú que sabes si se fuma sus cigarros en secreto?

-Es posible.

-Ni en público, ni en privado -respondió-. Nunca fumaría esas cosas, te dan cáncer y te pudren los dientes. Holly, no revises mi bolso nunca más ¡¿Entendiste?! -dijo en tono amenazante. Ya estaba acostumbrada su comportamiento, pero era necesario reprenderla de vez en cuándo... total, era la más joven del grupo.

-Sí, sí, como digas.

Kate reviró los ojos. Desbloqueó su celular y miró la pantalla. 3 mensajes sin leer. Abrió el WhatsApp y abrió el chat con Chris, su novio.

Chris: If you like the coffee hot, let me be your coffee pot. You call the shots babe... 
Chris: I just wanna be yours...
Chris: Espero que hayas tenido un buen día en el trabajo. Te amo.

Soltó una sonrisa, las mariposas aún se sentían como en el primer día.

Se conocían desde muy pequeños, debido a que sus padres tienen un tipo de alianza económica. Y era predecible que sería su novio y en un futuro muy inevitable... su esposo. Es un chico correcto, caballero y de buena familia. Todo lo que sus padres desean para su hija y ella... trataba de convencerse de que también era lo que quería.

Se apoyó en la ventana de la camioneta y escribió: ''Fue un día normal, pero mejoró con tu mensaje. Te amo muchísimo más''.

Las chicas la quedaron viendo con desaprobación. Y es que ése chico, Chris, no les agradaba para nada. ¿Por qué? Porque veían que Kate no era feliz con él, pero ella insistía que sí. Pero la verdad era que sus amigas no le decían nada, ella era demasiado cabeza dura y comenzaba a reclamar que no se metieran en su vida, que ella sabía lo que estaba haciendo. Pero Mell, Elisa y Holly tenían la leve esperanza que Kate recapacitaría... algún día.

De repente las chicas comenzaron a sentir un olor extraño y sus vistas comenzaron a nublarse. Y es que no era nada bueno que alguna de ellas estuviera fumando dentro de la camioneta con las ventanas cerradas. Holly movía el volante locamente mientras las otras tres chicas abrían las ventanas desesperadamente. En poco rato el humo del cigarro de Mell desapareció. Cuando recobraron la visión, un auto se les cruzó en el camino casi provocando un gran choque. Holly en un acto de reflejo dobló la camioneta hacía la derecha. Gran error.

-¡¿QUÉ MIERDA?! ¡HIJO DE LA GRAN ZORRA!

-Exclamó la princesa -soltó Elisa.

-¡¿Qué pasó, Holly, por Jesucristo?! -preguntó Kate. Cuando Holly soltaba una puteada de aquellas, era porque se trataba de algo bastante grave.

-Casi chocamos...

-Bueno... pero por lo menos no pasó nada -comentó Mell optimista. Holly se dio la vuelta en su asiento y la miró sin expresión alguna-. ¿Y por qué hay tanto auto?

-...terminamos en la autopista.

-¡¿QUÉ?! -gritaron las otras tres al unísono. Estar en la autopista significaba que demorarían al menos dos horas al llegar a su casa, pues la salida se encontraba a unos 15 km más allá, pero sólo si no se encontraban con un taco enorme... y desafortunadamente, ese no era el caso. Holly le quitó el cigarro a Mell, le dio una calada y lo tiró por la ventana.

Qué gran suerte tenían éstas chicas.

-*-


Definitivamente nada andaba bien.

Se sostuvieron el uno al otro, por si a alguno se le ocurría desmayarse. Analizaron la misteriosa pantalla una y otra vez, pero nada de esto les cabía en la cabeza. ¿Dónde estaba Brian Jones? ¿Quién era ése hombre de cabello oscuro? ¿Lo habían sacado de la banda y lo habían reemplazado por él?

Terminada la ''extraña'' canción, pudieron leer los créditos de la misma. ''The Rolling Stones, Start Me Up, Tattoo You, 1981''. Se miraron boquiabiertos. ¡¿1981?!

-Nos están gastando una broma -Ringo trató de reírse, pero no le fue posible. No era nada gracioso. Cualquiera en su lugar ya le hubiera dado un ataque de pánico-. No estamos en 1981 ¿Verdad?

Ninguno le respondió. Pero tenía razón, no estaban en 1981. Estaban un poquito más lejos que eso. Casi nada, tan sólo 34 años más.

John tenía un objeto sobre las manos. Era un especie de prisma, con muchos botones. Lo examinaba por todos lados, pero no entendía para que era. Los otros tres Beatles miraban temerosos a tal extraño objeto. No se atrevían a tocarlo y pensaban que Lennon era muy valiente.

-¿Tienen idea de que es ésta cosa? -preguntó John como si nada. Es más, lanzaba ése objeto al aire y lo atrapaba, una y otra vez. Los demás se encogieron de hombros, pero se retorcían al ver que John hacía eso. Pensaban que si ésa cosa llegara a tocar el suelo, lanzaría rayos láser o algo parecido.

-John, no hagas eso -pidió McCartney, temiendo por su vida y de las de sus compañeros.

-Ay, McCara de bebé. No creo que pase nada. Es más te lo probaré -y así, Lennon soltó el prisma y lo hizo chocar contra el suelo. Paul se retorció completamente, soltando el grito más agudo que podían haber escuchado en toda su vida. Pero la cosa no derritió nada, ni soltó rayos láser, por suerte. John no hizo nada más que reír-. ¿Ves? No seas nena.

McCartney recobró la compostura. Ése prisma no hacía mucho que digamos, pero era mejor prevenir que lamentar. Miró hacía todas las direcciones posibles. Se les habían perdido dos de sus amigos. -¿Dónde están Ringo y George?

John se encogió de hombros. -¡Harrison! ¡Starkey! ¿DÓNDE MIERDA SE METIERON? -unas melenas despeinadas se asomaron tímidamente desde el sofá. Lennon reviró los ojos y les hizo señas con la mano para que se acercaran-. No sean ridículos.

Cuando los cuatro estuvieron juntos nuevamente decidieron averiguar para que servía aquel objeto.

-Si no es un pulverizador debe ser otra cosa.

-Qué inteligente eres Ringuis -comentó Paul sarcásticamente a la teoría de Ringo

George reconoció el botón que había apretado hace poco, así que dedujo que debía apretar el mismo. Al hacerlo, la imagen de un artista que no conocían desapareció. En un canal nuevo , se podía leer ''VH1'' en la esquina de la pantalla. Los chicos estaban expectantes, un nuevo vídeo comenzaría.  Unos ruidos raros invadieron la habitación y apareció una chica rubia de pelo corto enseñando los dientes. ¿Qué mierda?, se preguntaron los fabulosos cuatro.

-¿We Can't Stop? ¿Miley Cyrus? -preguntó Paul-. ¿Quién demonios es ella?

Pero no pudo seguir preguntando, pues los demás lo callaron. Estaban curiosos, porque no era nada a lo que estaban acostumbrados a ver.

El vídeo en sí era extraño. Al parecer se encontraban en una fiesta pero... no estaban seguros. Estaban asustados por así decirlo, pero por alguna extraña razón no podían dejar de verlo, aunque quisieran.

Una extraña palabra había aparecido en la pantalla. Ninguno sabía lo que significaba. -¿Twerk? -preguntó John-. ¿Qué mierda es....? -pero en unos pocos segundos la pregunta se contestó por sí sola. La rubia movía su trasero de un lado al otro, y a los chicos se les revolvió el estómago. Ya no querían seguir viendo y hubieran deseado tener gas pimienta sobre los ojos.

-¡APÁGALO! ¡APÁGALO! -gritaron Ringo, Paul y George, mientras se tapaban los oídos y cerraban los ojos con fuerza.

John apretó todos los botones, pero ninguno hizo caso. -¡NO SIRVE!

Como a veces la desesperación -o la estupidez- manda, al no saber que hacer, George tomó un candelabro que había sobre una mesa y lo lanzó contra la pantalla, rompiéndola en mil pedazos. Los chicos lo miraron con una cara de preocupación y agradecimiento. Se habían salvado de la ''mueve traseros'' pero sin duda ésa imagen los perseguiría por mucho tiempo.

Pero su travesía con la tecnología del 2015 no había acabado y es que cuando se lograron calmar...

-¿Qué es eso? -George señaló un reloj digital sobre una mesa. Arrugó la frente confuso.

John se acercó al extraño aparato. -Me parece que... Dice la hora.

McCartney aplaudió, con sarcasmo. -Gran descubrimiento.

-Entonces... Es un reloj -reflexionó Richard, ignorando lo dicho por Paul.

Paul aplaudió de nuevo. -¡Bien! Hoy es día de grandes descubrimient...

Pero no terminó con su ironía, porque en el bolsillo de su pantalón algo empezó a vibrar.
Por su cabeza comenzaron a pasar horribles imágenes de serpientes, arañas y comadrejas, y se horrorizó. Definitivamente había visto demasiadas películas.

La cosa del bolsillo seguía moviéndose, mas Paul no hizo nada más que empalidecer. -Chicos... -murmuró- Mi bolsillo se mueve.

John soltó una carcajada, riéndose de la cara de McCa y, fiel a su bestialidad, metió la mano en el bolsillo de Paul y sacó una especie de... De...

La tomó entre sus manos y soltó: -¡ES UNA BOMBA! ¡VA A EXPLOTAR!

E inmediatamente soltó la ''bomba'' y todos corrieron a esconderse. Más de uno se pegó con algún mueble que no vieron a causa de la desesperación. Se escucharon varios auch! antes de que lograran esconderse del todo, y estuvieron así como 5 minutos de reloj, hasta que el valiente Lennon vuelve al campo de explosión y ve que nada pasa, ni siquiera vibra.

-Camaradas -dijo, agarrando el artilujio raro-, creo que sobreviviremos.

Pero ahora hacía una luz roja, y todos sabemos que las luces rojas no indican nada bueno.

-¡ESPEREN! ¡NO VUELVAN! ¡EL ENEMIGO ES ASTUTO!

Y todos volvieron, sintiéndose estúpidos. Y es que quizás John les estaba haciendo una cargada, no era raro. Ya era suficiente con esta habitación, temieron de lo que podían encontrarse sí seguían de esa forma. Así que decidieron explorar el hotel.




-*-

Bocinazos. Insultos. Más bocinazos. Avanzada de metro y medio. Bocinazos otra vez.

Después de unas dos horas y media, ése era el ambiente londinense en la autopista. Las chicas  iban estresadas, enojadas y en silencio. Y es que no era nada agradable haberse metido por error en tremendo lío. Pero la que iba más cabreada era Mary Jane, claro, porque ella iba conduciendo. Aquel ambiente tenso se rompió cuando comenzó a sonar un celular, con la bizarra canción de Lolita, ''Ya ya''. La cuatro ojos, la fumadora compulsiva y la pelirroja quedaron mirando a la chica indie, quien movía la cabeza al ritmo de aquella melodía. Era la única que la disfrutaba.

-¡Elisa! -exclamó la cuatro ojos. Elisa casi suelta el teléfono por la ventana, pues la pilló desprevenida-. ¡Cambia tu ringtone por Dios!

-Es que me gusta. -revisó su celular, pero era un número que no conocía y no quiso contestar, así que cortó la llamada. Nunca contestaba a números desconocidos, era una especie de costumbre que tenía.

-¡Pero es perturbador! -gritó. Además sabiendo que Stanley Kubrick era el director de ésa película, odiaba todo lo que estuviera relacionado con ella. Menos a Sue Lyon, que era un especie de ícono de belleza para las chicas. La admiraban un montón.

Elisa bufó. Mell, harta de que no hubiera comunicación entre ellas decide poner algo de música. Le pregunta a Elisa si trajo su iPod, pero ésta negó diciendo que se le había gastado la batería. Mell resopló.

-Perfecto. Ahora no nos distraeremos con nada -se cruzó de brazos.

-Que inteligente eres, Melina -le dijo Holly-. Tenemos la radio, bruta.

Mell reviró los ojos, pero sinceramente nunca se le hubiera ocurrido. La encendió y la música invadió la kombi. Sonaba''Poison Heart'' de The Ramones. Mell y Holly soltaron un grito de emoción, ya que ambas disfrutaban muchísimo pasar el rato en su compañía. Y es que el punk rock era algo que estaba presente en sus vidas desde muy pequeñas, pues para una esa era la consecuencia de tener a un padre rockero y para la otra por querer ser distinta de las demás y por el odio que le tenía a las Spice Girls.

Movían la cabeza al ritmo de la voz de Joey Ramone. El enojo y el estrés comenzaron a desaparecer de sus mentes. Ahora estaban concentradas en la música, lo único que lograba tranquilizarlas.

-Well, I just want to walk right out of this world. 'Cause everybody has a POISON HEART -cantaron poniéndole énfasis a la última frase. Soltaron una risa, estaban contentas escuchando su canción favorita de ésta mítica banda. Pero Kate no tardó en cambiarla, y es que no soportaba ése tipo de música.

-¡Oye!

-Sólo es ruido.

-No sabes lo que dices -le dijo claramente Holly.

En la siguiente estación, sonaba ''Bodies'' de Sex Pistols. Otra vez, Mell y Holly se miraron emocionadas y comenzaron a mover la cabeza al ritmo de la música, pero Kate tampoco tardó en cambiarla.

-¡¿Pero qué...?!

-Copia de los Ramones -respondió la amargada.

Holly y Mell se miraron desconcertadas. -¡¿Qué?! -se preguntaron al mismo tiempo.

Y en la siguiente estación, milagrosamente sonaba la voz de un cantante que Kate soportaba. Le subió todo el volumen y a toda voz comenzó a cantar ''La incondicional'' de Luis Miguel. -TÚ... LA INCONDICIONAL... LA MISMA DE AAAAYER... LAA QUE NO SUPEE AMAAAR. Sus amigas se taparon los oídos. Nadie lograría callarla, así que Elisa les hizo el favor a todas y le cambió la estación. Alabada seas Elisa.

-¡Oye!

Holly la miró con los ojos bien abiertos y ella supo que no tenía derecho a reclamar. Elisa siguió buscando de estación en estación hasta que encontró una canción que a ella le encantaba, ''Summertime Sadness'' de Lana Del Rey. Soltó un gritito de emoción. Lana es su cantante favorita.

-Admítanlo, me parezco a Lana ¿verdad?

-Sí, pero a Lana con veinte atropellos y con dístemper -bromeó Mell. Kate y Holly soltaron una carcajada tan grande que era probable que las escucharon en América. Elisa golpeó a Mell en el brazo.

-Ha ha, que graciosa -dijo con tono sarcástico. Se preparó para cantar, ya que venía su parte favorita-. ¡Shhh, shhh! Cállense, ésta es mi parte... KISS ME HARD BEFORE YOU GO... -le dio el pase a Holly para que cantara y esta sin ganas continuó con un Summertime Sadness-. I JUST WANTED YOU TO KNOW -ahora le dio el pase a Mell para que cantara y ella sin expresión alguna continuó con un That baby, you're the best-. ¡PREPÁRENSE QUE SE VIENE LO BUENO...!

Tomó aire y se preparó para continuar con la canción, pero en el momento justo, la señorita aburrición le cambió nuevamente a la radio. Elisa quedó estupefacta, miró a Kate lanzándole truenos, relámpagos y terremotos. Ella se excusó diciendo que Lana era muy depresiva para su gusto.

-Tengo unas ganas de hacerte una tortura medieval -declaró Elisa. Kate le sacó la lengua. La siguiente canción que encontraron fue ''Yo no fui'' de Pedro Fernandez y con sólo escuchar el Tú tienes cara de pirulí, no dudaron en cambiarla de inmediato.

Y así continuaron su travesía por las estaciones radiales. Hasta que finalmente terminaron escuchando ''These Boots Are Made For Walkin''' de la fabulosa Nancy Sinatra, Y es que a todas, desde siempre, les había gustado esa canción. Más a Elisa, ya que fue lanzada en su década favorita, los 60's.

-Are you ready boots? -cantó Kate y todas terminaron con un START WALKIN'! 

Soltaron una carcajada.

-No me cabe en la cabeza como Jessica Simpson se atrevió a matar esta canción tan buena -preguntó la cuatro ojos. Las otras se encogieron de hombros.

-Oye Holly ¿Dónde está la Rolling Stone que compré la otra semana? -preguntó Mell.

Holly le señaló la guantera. -Busca allí.

Y con mucho esfuerzo, se apoyó sobre el asiento de Kate y la abrió. Su preciosa revista estaba allí adentro. Mell la sacó con mucho cuidado, como si se tratara de una composición de una canción muy famosa.

-Se los juro chicas, algún día trabajaré escribiendo en esta maravilla.

-Yo te veía trabajando para la BBC o algo así -comentó Kate. Mell negó con la cabeza.

-En la Rolling Stone está mi futuro.

Elisa y Kate la miraron sonriente. Era bueno que ella ya tuviera su futuro planeado, y luego miraron a Holly sin mucho orgullo que digamos, pues ella no tenía ni la menor idea de lo que haría.

-¿Y tú, Bennett?

-¿Yo qué?

-¿Cuándo te decidirás para estudiar en una universidad? -preguntó Elisa preocupada. Holly bufó, la tenían harta con eso. Era el tema del desayuno, del almuerzo y de la cena.

-Enserio, dejen de fastidiarme. Por lo menos tengo trabajo ¿No?

-¡Pero te quejas todos los días de él! -exclamó Mell.

-No me dirán que a ustedes les gusta su empleo -las tres respondieron con un Sí al unísono. Holly quedó con la boca abierta-. No inventen.

-Y nosotras no logramos entender porqué no buscas otro empleo, si tanto odias trabajar en H&M

-¿Será porque no me contratan en otro?

-¿Y el otro empleo, por qué lo dejaste? -preguntó Elisa-, digo te pagaban muy bien.

-Espera... ¿Qué otro empleo? -preguntó Kate impactada.

-Trabajaba en una disquería, Katie, como tan mala memoria -respondió-. Y Elisa... me despidieron.

-¡¿Y por qué?! -gritó Mell.

-Porque ponía todo el día a Janis Joplin y a mis queridos Arctic Monkeys -dijo seria. Las otras tres se miraron y soltaron una carcajada. Sonaba difícil de creer, pero era cierto.

Decidieron no seguir preguntándole, ya era suficiente por una noche.

-*-


Llegaron en fila india hasta el lobby del hotel. Bastó tan sólo un par de segundos para que los fabulosos cuatro abrieran sus bocas formando una ''O'' inmensa. En cada esquina había una de ésas pantallas que habían roto -o más bien dicho que George rompió- hace rato allá arriba. En ellas proyectaban otro vídeo musical, pero esta vez era de un grupo de cinco chicos jóvenes. La canción tenía por nombre de ''What Makes Your Beautiful'' de ¿One Direction?

Un grupo de niñas de unos 13 años que aparecieron de la nada comenzaron a gritar emocionadísimas. Tanto, que casi les revientan los oídos a los cuatro viajeros del tiempo.

-¡Ay por Dios! ¡One Direction! -gritó una de ellas.

-¡Zayn te RE DOY! -gritó la otra chica. Los Beatles se miraron sorprendidos. ¿Qué rayos pasa con las niñas de ésta época? Antes seguir escuchando los deseos sexuales de estas niñas decidieron alejarse.

-Demonios ¿Qué fue éso? -preguntó George.

-Unas niñas, que le quieren re dar a ése tal Zayn -le respondió Ringo.

-Éso fue... perturbador -comentó Paul.

-Mejor me a hacer algo productivo y voy a buscar algo que nos diga en que época logramos terminar -comentó John alejándose del grupo.

Sólo logró dar un par de pasos cuando oyó que alguien gritó la palabra ''¡Selfie!'', y en un acto seguido un grupo de adolescentes se colocó frente a él. Uno de ellos tenía un especie de bastón metalizado, que en la punta tenía una de ésas bombas que no explotaban. En ella, aparecían los adolescentes poniendo las poses más ridículas que había visto. Más de alguno hizo la típica ''V'' con los dedos y no faltó el que levantó el dedo del medio. El que sostenía el bastón apretó un botón y click, tomó una foto. ''Qué cámara más extraña'' pensó Lennon.

Bajaron el bastón y miraron la fotografía que habían tomado. La foto había salido perfectamente, pero se dieron cuenta de que en la esquina, aparecía un sujeto haciendo la mismísima expresión de la niña del vídeo ''Lily's Disneyland Surprise...AGAIN!''. Se miraron extrañados, dieron la vuelta y John los miraba haciendo la misma cara.

Soy toda una maestra en pizap (? DLFJSDLKJ
P.D: Sí es John.


El chico del bastón frunció el ceño. -¿Qué estás mirando cara de mono?

John lo siguió mirando de la misma forma, lo que provocó que este chiquillo se enojara más. Hizo ademán de que golpearía al Beatle en la cara. Lennon hizo lo mismo, poco le importaba que fuera un crío. Los otros tres Beatles agarraron a John para que no le hiciera daño al niño, y la chica que acompañaba al chiquillo -posiblemente su novia- también intervino -Déjalo tranquilo, vamos.

Y como un niño regañado por su madre, le hizo caso a su novia. John le dijo un ''chaito'' con la mano, esbozando una sonrisa burlona. El muchacho reviró los ojos con rabia.

-Qué ridícula la juventud de ésta época -comentó a sus compañeros-. Se molestan con uno por aquel aparatito raro.

Pero no tardó en darse cuenta de que todos llevaban en sus manos uno de ésos aparatos. Parecía una plaga.

Paul soltó una mueca de asombro, al igual que sus camaradas -¿Es que no pueden separarse de ésa cosa rara? A todo esto, ¿Qué es?

-Es una cámara, pero no estoy seguro si sólo es eso -respondió, sin dejar de asombrarse.

-Creo que ésos pantalones tan apretados no les deja. -comentó Ringo, entre risas pero sin dejar de preocuparse. Esta situación era realmente alarmante.

-¿Señor McCartney? -Paul miró hacía todos lados. Fue el recepcionista el que le había hablado. Se extrañó, no pensaba que le hablaba a él. Se apuntó a sí mismo, para salir de las dudas. El hombre asintió y los chicos empujaron a Macca para que se acercara y ellos lo siguieron-. Buenas noches Señor McCartney.

-Buenas noches, señor... -se dio cuenta de que no sabía su nombre, así que buscó en su placa. Andersson. Dick Andersson- Andersson.

-¿Cómo la han pasado en nuestro lujoso hotel?

Bufaron. -De maravilla -comentó Ringo.

-Para nosotros es un agrado saber que las están disfrutando, pero lamento informarles que su estadía aquí se terminó.

Los chicos se alarmaron. John, como siempre estaba a punto de armar una grande, pero antes de que ardiera Troya, Paul trató de usar sus beneficios como un Beatle. -¿Acaso no puede alargarnos la estadía? Digo... soy Paul McCartney.

-Ni que fueran famosos o algo parecido -comentó Andersson. Los melenudos se indignaron. ¿Ni qué fueran famosos? ¿Qué rayos había pasado?-. Ahora les pido que abandonen el hotel por las buenas o tendré que llamar a seguridad -dijo mirando seriamente a John.

-Ni que fuera tan lindo tu mugroso hotel -dijo George con el ceño fruncido. Decidieron hacerle caso al hombre por las buenas y dar un paso más grande. Ya era tiempo de explorar el mundo exterior. No tenían ni idea de lo que encontrarían o de lo que sería de ellos... pero estaban de acuerdo de que era algo que debían hacer.

-*- 

El reloj marcaba las 22:30 hrs. Habían pasado un total de 3 horas y media y las chicas finalmente lograron salir del tremendo lío en que se habían metido. Ahora iban directo a su departamento, a recibir un merecido descanso y a disfrutar de la espectacular ''Noche clásica'' en ése viernes por la noche. 

Holly estacionó cuidadosamente su kombi y apagó el motor. Las chicas bajaron y saludaron al conserje, quién las saludó de vuelta con una sonrisa. Después subieron a su departamento, que estaba patas arriba, pero les dio flojera ordenarlo todo. Total, podían hacerlo mañana.

-Hogar, dulce hogar -dijeron al unísono suspirando.

Elisa se acercó al pequeño cajón donde guardaban todas las películas que poseían. Ella siempre decidía que película verían, ya que ella sabía un poco más que todas sobre cine.

-Mmm... bien. 2001 ya la vimos. Amélie... hermosa película pero ya la vimos. Taxi Driver también... -iba colocando las películas una sobre la otra. Hasta que se decidió por Cry Baby. Buena elección, además las chicas no se aburrirían con el guapísimo Johnny Depp en la pantalla. Ni siquiera le quitarían la vista de encima, todas estaban enamoradas de él, ¿Y quién no?

Kate se dirigió a la cocina para preparar las palomitas, y es que era a la única a la que le quedaban bien. A las otras si no se les quemaban, no se les inflaban. Era algo bastante raro. Pero a Kate no le molestaba tener que hacerlo, y es que amaba todo lo relacionado con la cocina.

Mell estaba acostada sobre el sillón alegando que tenía un horrible dolor de pies. Holly, que estaba a su lado, no paraba de quejarse de que los pies de Mell olían mal.

-Eso te pasa por usar ésas Converse. Cámbiate a Vans y sé una de las mías.

-No, gracias.

-Por lo menos las Vans no te dejan los pies así. Mell por Dios, ¿Qué rayos tus pies?

Mell le dio una patada en la pierna. -Déjame en paz, zopenca

Elisa y Holly rieron. Mell siempre reaccionaba de ésa forma cuando le hacían una broma, pero ni modo, las chicas ya estaban acostumbradas y la querían así.

Holly sintió vibrar su teléfono. Lo revisó y tenía un mensaje sin leer en WhatsApp. Se extrañó, porque era de un número desconocido.

X: Te quiero.

Reviró los ojos, se dio cuenta de inmediato quién era. ¿Acaso ése imbécil no se daba por vencido? No entendió como le mandó ése mensaje, pues ella...

Holly: ¿Qué mierda? ¿No te había bloqueado?

Freddie estaba en línea, así que no tardó en contestarle.

Freddie: Cambié mi número sólo para hablarte, mi amor. No entiendo por qué me bloqueas *emoticón de carita triste*

Holly: Enfermo de mierda.

Apagó el Wi-Fi y furiosa, lanzó su teléfono a la lejanía. Soltó un gruñido -¡No entiendo como no me puede dejar en paz!

-¿Freddie, verdad? -Holly asintió con el ceño fruncido. Mell le trató de hacer cariño con sus pies olorosos en la cara, así que Holly se paró rápidamente del sofá-. Tranqui, que mis pies te harán olvidar todo.

-Já, que graciosa. Oye tarada ¿me acompañas afuera a despejarme? -preguntó mientras se pasaba una mano por la cara.

Mell hizo un gesto para demostrar que le daba flojera. -¿Debo hacerlo? -Holly le tiró una almohada.

-Vamos, acompáñame a fumar -Mell abrió los ojos como platos y se puso de pie rápidamente.

-Entonces sí -respondió con una sonrisa. Holly la tiró de una mano y se acercaron a la puerta. Elisa las detuvo.

-¿A dónde van? Ya voy a poner la película.

-No tardaremos mucho -respondió Mell-. A todo esto ¿Qué veremos?

-Cry Baby -respondió Elisa con una sonrisa.

Las chicas abrieron la boca en señal de asombro. -¿Ésa es en la que sale Depp, verdad? -Elisa asintió-. Entonces no nos tardaremos nada.

-Bueno, pero apresúrense.

Las chicas asintieron y salieron corriendo del departamento. No se perderían al guapo Depp por nada del mundo.

-Holly -sintieron que alguien les hablaba a sus espaldas. Voltearon y para su desgracia, era Freddie.

-Mary Jane para ti -le dijo pesadamente.

-¿Por qué me tratas así? Tú sabes que te gusto, vamos.

Holly reviró los ojos y suspiró. Mell aguantaba la risa, pero le era difícil. Aquel chico realmente era muy patético.

-¿Cuándo aceptarás salir conmigo? -añadió Freddie.

-Ni ahora, ni nunca. Déjame en paz ¿Quieres? -le respondió Holly. Tomó de la mano a su amiga y corrieron por la escaleras. El chico quedó ahí parado y les gritó algo como ''Algún día Holly, serás mi novia''

Llegaron al primer piso de los departamentos y comenzaron a reír.

-Cuando los cerdos vuelen, saldré con ése imbécil.

-*- 

-¿Samsung? ¿Qué es eso? -preguntaron los cuatro al unísono mientras contemplaban una gran imágen proveniente de uno de los edificios más grandes. Estaban asombrados, tanto que no podían despegar la mirada de ella. 

Pero, éso casi les cuesta la vida a la chicos de Liverpool. Mientras contemplaban ahora un anuncio de un raro objecto que estaba a punto de salir, un tal iPhone 20, un auto sin techo pasó a toda velocidad por la calle y casi los atropella. Vale decir que los fabulosos cuatro estaban parados en medio de la calle. -¡Fíjense en donde están parados, imbéciles! -les gritó furioso el conductor de aquel extraño vehículo. 

-¿Vieron éso? -preguntó Ringo asombrado, después de recuperar el aliento, pues casi le da un paro cardíaco al ver toda su vida frente a sus ojos-. Su auto no tenía techo.

-Qué imbécil. Debió haber pensado en los días de lluvia antes de comprarse tan fea cosa -comentó John entre risas-. Nada como un Ford Cortina o alguno de ésos autos. 

Reconocían que el ambiente londinense futurista no se veía para nada mal, pero no era a lo que estaban acostumbrados. Era jodidamente raro.

Pasaron por en frente del Big Ben que estaba iluminado por todas partes. La noche no era más que luces artificiales y eso no les gustó para nada, de hecho podían ver una ''M'' amarilla gigante que opacaba toda la maravillosa luna.

Había un grupo de adolescentes junto al gran reloj cantando ''After Hours'' de The Velvet Underground, pero claro, ellos no tenían como saberlo. Eso sí, lo que los hizo parar para contemplarlos, fueron sus cabellos. La chica que cantaba tenía el pelo de color celeste y el guitarrista de color naranjo, los demás se repartían entre rosado, morado y blanco. Y que decir de sus perforaciones. John deseaba tener consigo un imán en esos momentos, para ver si se pegaban a él. ¿Ahora se dan cuenta de cuántas perforaciones me refiero?

Siguieron caminando y asombrándose por mucho rato más hasta que por arte de magia, recordaron a la voz de su conciencia...

-Llamaré a Brian, no creo que haya cambiado el teléfono -dijo Paul dirigiéndose a una cabina telefónica, pero a su sorpresa y de la de los demás... no había nada.

-¡No hay nada! -gritó Ringo.

-¿Para qué querrían una cabina telefónica sin un teléfono? -preguntó George.

De la nada un grupo de hombres apareció. John soltó un grito agudo de terror y saltó a los brazos de Paul. Se había asustado, pero no fue el único, a los otros tres les temblaron las rodillas. ¿Pero quién no se asustaría de unos jóvenes con pelos de colores, peinados de dos metros, chaquetas con tachas y pantalones a cuadros? -Es un punto de wi-fi -comentó uno de los punks.

Los chicos asintieron con miedo. ¿Qué rayos era wi-fi? No querían saber, para nada

Los punks podían sentir el miedo de los músicos, lo olían, así que decidieron jugar con ellos. Pero no lograron hacer nada, porque cuando decidieron hacer sus artimañas con los Fab Four, un ladrón les estaba apuntando con un cuchillo. Y así comenzó un forcejeo de los punks contra el antisocial.

Los Beatles asustados corrieron, corrieron y corrieron lo más rápido que pudieron, Se metieron por donde fuera, ni se fijaron de las calles. Y cuando consideraron que ya estaban a salvo, se dieron cuenta que habían llegado a una especie de bloque de departamentos y reconocieron a la lejanía un objeto característico de su época... una camioneta kombi estacionada a las afueras de esos edificios.  

-*- 

Mirando a las estrellas y con Fluorescent Adolescent sonando desde el teléfono de Mell, se encontraban ambas acabándose un cigarro, el último de la noche. 

Hablaban de la vida, las fiestas y conciertos que irían a futuro, y sobre el amor. Mell le había dicho en reiteradas ocasiones que no estaba en sus planes tener novio. La soltería era lo mejor para ella y no lo cambiaría por nada. En cambio Holly, le comentó a su amiga que cuando era una adolescente más bruta y más chica los chicos siempre jugaron con ella y por eso ya no cree en los compromisos. Ambas se entendían una a la otra, por eso que eran muy buenas amigas. 

-¿Recuerdas aquella estrella? ¿La del año nuevo? -preguntó Holly de repente. Mell asintió-. No sé, creo que fue estúpido pedir un deseo, que evidentemente no se cumplirá. Yo por lo menos me siento estúpida.

-Yo también. Fue estúpido creer que sucedería, que cambiaría en algo nuestras vidas -Holly asintió. 

Pero lo que no sabían, era que todo estaba a punto de cambiar.

Cuando ambas terminaron su cigarrillo y estaban a punto de entrar, Mell se dio cuenta de algo y detuvo a su amiga. 

-Mira hacía tu camioneta ¿Ves lo que yo?  -Holly miró con mucho esfuerzo, ya que estaba oscuro, y vio exactamente lo que Mell. Cuatro cabezas rondando por su kombi. 

-¡¿Qué mierda?! ¡Robarán mi camioneta! 

-¿Estás dispuesta a hacer lo que estoy pensando? -preguntó Mell. La pelirroja asintió dispuesta. 

Y así decidieron ir a encarar a los supuestos ladrones, sin saber que lo que le pidieron a aquella estrella hace siete meses atrás estaría por cumplirse.


¡Hola lectoras! ¿Qué tal? Sí, soy yo, Vicky. Que después de muchísimo tiempo les trae el capítulo 3 de esta historia. Leyendo los comentarios del capítulo anterior, nos agradó saber que les está gustando como está tomando forma. De verdad muchísimas gracias. 
Ah, otra cosa. Después de leer el comentario de Cami, con las demás chicas hablamos y se nos ocurrió retarlas a que adivinen que personaje creó cada una 7u7. A ver si le aciertan eh. 
Sin nada más que agregar, me despido. Espero que les haya gustado y compense por el tiempo que tuvieron que esperar. Ahora le toca a Salma. Créditos a la Lu por escribir la parte de la bomba, que sin duda es la mejor parte del capítulo. 
Cuídense y de nuevo gracias. 

-Victoria Harrison. 

P.D: Valentina, claro que me puedes llamar Vicky. No hay problema <3

4 comentarios:

  1. Te felicito, bueno las felicito, que capitulo copado.
    Holly me cae bien jaja creo que se está convirtiendo en mi personaje favorito.

    Oh la Naranja Mecanica con Malcolm McDowell, me encanta ese actor, es un actorazo, la verdad lo admiro porque hace cada película fuerte. Y si la naranja mecanica me dejó algo... aturdida, cada vez que escucho 'singing in the rain' me tapo los oídos o la saco jaja, me dejo traumada así que digamos q entiendo la expresion de Kate, pero sin embargo, eso la hace una película.

    Mell... Holly, déjenme unirme a su bando jaja, es que son re yo cantando las canciones de la radio, son las unicas que le ponen onda a todo.
    Y la escena de la "bomba" fue memorable, la amé. Creo que esto ya lo comenté pero quisiera saber como reaccionarían ellos si se ven en el futuro, no ver de encontrarse sino verse en fotos y más que nada John y George que murieron. Lo que falta ver es como manejan la internet que es esencial en sus vidas XD

    Ah, y en cuanto a los personajes mmm.... me la juego a ver si le pego:
    Elisa - Lucy ; Holly - Vicky ; Mell - Salma ; Kate - Cata.
    No sé, ni idea XD, intuición jaja

    Besos, cuídense ♥ y podrían poner fotos de como son las chicas... o a quien se parecen maso menos

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  2. Dejar Vicky

    Ay me encantó el capítulo! Las chicas escuchando tan buena musica mientras estaban estancadas en la autopista y nuestros queridos beatles temiendole a un simple televisor o un celular jajaja que risa!

    Cuando el recepcionista le dijo a Paul 'ni que fueran famosos o algo así' mi boca tomó forma de una gran O mayúscula... Casi la misma cara que puse cuando el tipo de los Grammy dijo que el era un completo desconocido... KEEEE? Jajaja lo siento chicas sigo en shock con ese tema.

    Que manera de reírme cuando vi la foto editada de John cuando vio a los adolescentes con la go pro jajajajajaja gracias Vic por hacerme tan feliz cuando escribís!

    Bueno... Sobre lo que yo puse en mi comentario anterior que intenté descifrarlas y no pude... Ahora me paso exactamente lo mismo pero voy a decirlo al azar...

    Elisa Salma
    Holly Vicky
    Mell Lucy
    Kate Cata

    Jajaja espero haberle pegado a alguna

    Que pasara con los supuestos ladrones? Que por cierto, me encantaría tener una kombi VW, son tan lindas!

    Bueno muchachas, o mejor dicho, Sal, sube pronto!

    Las quiero mucho, un beso, cuidense <3

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  3. AJAJAJAJAJAJAJJAJJAJJAJA PERO QUE GENIALLLL ESTUVO TAAN BUENO QUE FWWUWUOWEUOWEUOBSWFODS JAJAJAJAJAJ XDDD

    porque son tan geniales¿ :DDDDDDDDDDDd las amooooo son mis idolas jajajajjjaja de verdad que tienen buenas ideas para este librooo las admmiro mucho ^^^^^^^^

    me parece que kate es de cata porque los nombres se parecennnn JAJAJAJAJJJJAJAJAJAJj
    mell es de lucy porque a lucy le gusta la rolling stone y la musica muchhoooo :SSSSSSSS
    y las otras dos no se pero voy a decir que vicky creo a Holly JAJAJAJJAJAJ y elise es de salma JUUU ESPERO HABER ACERTADOOOOO C::::::::::: JAJAJAJJJAJA QUE GRACIA EL CAPITULO

    suban pronto porfiiiiiiiiii es que son lo mas son lo masssssssss XDDD quiero que suban rapido :SSSSSSSSSSSS

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  4. Escribes HER-MOSO *-*

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